Su mundo

sábado, 10 de noviembre de 2012


Estaba en un mundo que sólo ella conocía, miraba al cielo mientras los pájaros revoloteaban sobre ella, parecían felices, llenos de vida. Todo era muy brillante, el sol radiante destellaba sus rayos por doquier, era un lugar fresco en el que ella se encontraba. La brisa acariciaba dulcemente su cuerpo, la hacía sentir bella, dibujaba el contorno de sus curvas, como una obra de arte, siendo la brisa aquel pincel y ella quien pertenecía a aquel retrato.
No era nada real, sólo parecía serlo y al parecer, lo era. Su vida cambiaba, ella lo pedía y simplemente se hallaba en el lugar que ella imaginaba, donde ella quería estar, ese su deseo, transformaba cada uno de sus problemas y los convertía en algo maravilloso, alejaban la preocupación de su cuerpo y de su mente, ella era libre en ese momento, no tenía que pensar en nada, sólo en ser feliz y lo lograba.

Caminaba por el borde de un río cristalino, lleno de peces danzantes, tenían una coreografía interesante, contaban una historia, te llevaban al lugar mas remoto de tus pensamientos y los de ella eran, encontrar su persona, esa quien pudiera entenderla tanto, que sin necesidad de decirle algo, la hiciera sonreír, si estaba triste o enojada. Esa persona que ella abrazara fuerte, porque así le demostraba que para nada en el mundo quería que se alejara. Esa persona que la hiciera ser mejor, mas bella y dulce, la enamorara cada segundo. Aquellos peces te contaban su historia, donde ella encontraba a aquel joven, ese que le mostraba que en ella estaba su felicidad, que la enseñaba a ser feliz y compartía la de él con ella, su vida sería eso, lo mas hermoso, después de una larga tormenta, era lo que le esperaba. Ella estaba preparada y sólo tenía que esperar lo poco, incluso ya lo había conocido, pero aun no lo sabía, sólo con el tiempo se daría cuenta de quien era.

En ese mundo maravilloso, lleno de armonía, se encontraba tocando la felicidad, la sentía dentro de su piel, la veía, incluso los olores hacían que sonriera levemente, como un encanto, pero siendo su sonrisa el encanto, sus ojos, lo mas precioso y cada parte de su ser, la joya mas hermosa, pues ella era, en ese mundo, su propia felicidad.

No busquen su felicidad en una persona, pues no está sino en ustedes mismos y sólo así podrán ser felices verdaderamente.

1 comentarios:

Vivian Grimaldos dijo...

:$ es tan lindoo
que forma de escribir tan maravillosa
creo que tengo un escritor favorito ... TU :*

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